martes, 29 de junio de 2010

Acompañemos de Verdad" *Opinion

Un destacado periodista cordobés ya fallecido, Marcos Marchini, dijo: “Lo único que se construye desde arriba es un pozo”, haciendo referencia a las organizaciones de trabajadores que son resultantes de los acuerdos de las cúpulas burocráticas.


Los trabajadores autoconvocados de la salud pública de Tucumán -sin lugar a dudas- han transitado durante más de un año honrosamente el camino inverso a esa concepción y, desde los cimientos del movimiento se ha ido construyendo casi artesanalmente a base de movilizaciones, militancia, debates, asambleas y un inusitado apoyo popular -sin precedentes en los últimos seis años- en nuestra provincia.

Finalmente, como todo camino correcto al igual que un tratamiento médico indicado, resulta ser un medio para alcanzar un fin digno: La organización en el caso de los trabajadores y recuperar la salud, si se tratara de un paciente.

Va de suyo que un objetivo alcanzado en este contexto de lucha no es la meta sino la conclusión de una etapa que debe ser preservada y resguardada, como la salud, en forma permanente, ya que en la medida que se vaya consolidando, inevitablemente nuevos inconvenientes surgirán y habrá que ir sorteándolos sin solución de continuidad.

En definitiva, de eso se trata la lucha de los trabajadores, que se logra sólo estando permanentemente al servicio de las bases y de los ideales que impulsaron el movimiento.

Cuando en esta etapa aparece el “virus del conformismo” y no se actúa en consecuencia, el resultado es la burocratización del movimiento que comienza a alejarse sistemáticamente de las bases y termina embriagándose con los cantos de sirenas de la patronal de turno.

Desde el seno de la sociedad tucumana nació el Sindicato de Trabajadors Autoconvocados de la Salud (SITAS), y como todo movimiento que viene indefectiblemente a incomodar el statu quo de la burocracia sindical, asociada al poder imperante, “ los antígenos sociales” del sistema hegemónico salen a rechazarlo, como el organismo a un cuerpo extraño y se manifiestan en forma de descalificación, indiferencia, persecución, postergación y otras tantas formas. Pero como SITAS nació fuerte, mamando la teta de la militancia, fortificada con dignidad, convicción y el apoyo popular generará rápida y oportunamente los anticuerpos específicos para defender su crecimiento.!

Un capítulo aparte son los “virus oportunistas de turno” que camuflados como simpatizantes pretenden adjudicarse la paternidad o maternidad de la criatura, cuando nunca participaron de la gestación y sólo ahora que ”nació sanita” -como decían nuestras abuelas- llegan presurosamente a sacarse la foto al igual que Macri, con la niñita de la villa durante su campaña electoral. Hay que tener cuidado, son muy nocivos, mutantes y resistentes a los tratamientos.

SITAS, es una nueva organización sindical tucumana, la tiene clara, sabe lo que tiene que hacer y sólo necesita el apoyo incondicional de quienes quieren acompañarla de verdad con propuestas, compromiso y convicción militante, respetando la autonomía del poder de turno y de las banderías políticas -condición primordial- que debe primar en una organización de trabajadores pluralista, horizontal y engendrada por la voluntad de sus bases con dignidad bajo las consignas de la libertad y democracia sindical.

La pluralidad, la heterogeneidad, los acuerdos y los disensos son complementos indispensables para profundizar la democracia, pero debe quedar claro que la autonomía no implica neutralidad y, por el contrario, delimita explícitamente las concepciones políticas-ideológicas y los motivos que nos impulsan desde la CTA Tucumán a acompañar esta construcción intersectorial, en la medida que aceptemos mutuamente que la confrontación y el debate de posiciones antagónicas nos deben enriquecer y no se interpreten como enfrentamientos sectoriales.