domingo, 6 de junio de 2010

ATE-CTA va al paro el 9 de Junio

La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE-CTA) lanzó un “paro nacional con movilización a la Plaza de Mayo” para el próximo 9 de junio, en rechazo al aumento salarial de un 21% que anunció el Gobierno para los empleados públicos.


El anuncio lo hizo ayer el titular de ATE-CTA Capital Federal, Rodolfo Arrechea, quien explicó que su gremio no sólo rechaza por “insuficiente” el aumento sino que además su gremio repudia “la metodología” que utilizaron la presidente Cristina de Kirchner y la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), para pactar este nuevo acuerdo salarial en paritarias.

Para extender la protesta de ATE-CTA, a todo el país, la dirigencia de ese gremio convocará a un plenario nacional de delegados.

"Este pedido es debido a la gran perdida del poder adquisitivo agudizado por la inflación descontrolada, resultado de las malas administraciones y de políticas equivocadas de gobierno", resalta el escrito gremial, dejado en dependencias de la Casa de Gobierno. Expresó Martin Rodríguez el dirigente tucumano de ATE-CTA

Para el próximo miércoles está previsto realizar un plenario de gremios estatales en donde podrían surgir reclamos para la aplicación de un nuevo plan de lucha.

En los nuevos reclamos el sector estatal también interviene la nueva refinanciación a la deuda pública de los gobiernos provinciales. Sobre ello el dirigente de la ATE, Martín Rodríguez, consideró que el escenario ha cambiado y que Alperovich no se puede negar a reabrir una discusión donde los salarios del sector estatal quedaron desactualizados.

“La crisis nos llegó a todos en el país. Además, la inflación ya se comió el aumento otorgado en marzo y hay que volver a discutir una mejora. Hoy el gobierno se quitó una mochila pesada con la nueva refinanciación de la deuda pública, creemos que hay margen para que se aumenten nuestros salarios”, acotó.

En tanto que el secretario adjunto de ATE capital sostuvo: “Reclamamos paritarias libres y democráticas en las cuales nos inviten a discutir y no a firmar lo que ya estuvo acordado”, se quejó Arrechea.

Las negociaciones salariales se abrieron en marzo pasado y hasta ahora se habían convalidado aumentos de entre un 20 y un 30%, según los sectores.

Pero el alza lograda por el sindicato de la alimentación, de un 35%, movió al resto de los gremios que aún no cerraron sus negociaciones a aumentar sus objetivos.

ATE-CTA reclama un aumento de un 30 por ciento y un sueldo mínimo de 4.000 pesos, el 82 por ciento móvil para jubilaciones y un aumento del 100 por ciento en el subsidio por jardines maternales.

El secretario de Empleo, Enrique Deibe, pidió “desdramatizar” la discusión salarial y sostuvo que “no se puede utilizar la distribución del ingreso como causa del aumento de precios” a los que vinculó con “condiciones de mercado o con especulación, en algunos casos”.

“No se puede utilizar una mejora en la distribución del ingreso como causa de un aumento de precios”, afirmó el funcionario.

El funcionario planteó la necesidad de que los empresarios “mejoren la oferta de bienes en el mercado” y sostuvo que “no se puede hablar de crecimiento con desarrollo sin distribución del ingreso”.

De ese modo, Deibe ingresó en el debate sobre recomposición salarial que pone de un lado a los empresarios y del otro a los gremios, y que renueva la discusión sobre las razones de los aumentos de precios, que los dueños del capital atribuyen a los reclamos sindicales.

El gremio de ATE, que a nivel nacional encabeza Pablo Micheli, aseguró que el aumento de un 21% que nuevamente acordó la presidenta Cristina Fernández con la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), “no sólo es insuficiente, sino que además profundiza la falta de paritarias libres y democráticas en el ámbito de la Administración Pública”.



El jueves, el titular de la UPCN Andrés Rodríguez y dirigentes del Frente de Gremios Estatales (FGE) que se reunieron con la Presidenta anunciaron un aumento salarial para estatales de un 10% desde este mes y otro porcentaje igual desde agosto.



“Es la paritaria más barata que se intenta cerrar”, reiteró Micheli, para quien “la escalada de precios que comenzó en diciembre del año pasado es la razón por la que hizo que en los sectores privados los incrementos salariales oscilen entre un 27 y un 49%” como el que acaba de acordar el gremio de curtidores. Agregó que como la canasta familiar está cercana a los $4.800, el aumento de un 21% acordado “está lejos de solucionar los problemas de los estatales de las categorías más bajas”.