viernes, 21 de enero de 2011

Agliano: "Paritarias sin condicionamientos alguno"

Estas fueron las primera expresiones del secretario general de la Central de los Trabajadores de Argentina CTA-Tucumán, Salvador Agliano en momentos en que se discuten cuales serían los porcentajes que se deben manejar con vista a las próximas a las próximas paritarias.


Comenzó el año donde, tanto los sectores patronales como los sindicatos que representan a los trabajadores, se sentarán a negociar las pautas salariales que regirán para el 2011.

Desde las esferas gubernamentales nacionales ya se hablan de porcentajes “topes” del 30%. Mientras que algunos sindicatos consideran ese nivel como "un piso" para comenzar a discutir los salarios que regirán para este año, respecto de un 2010 en donde la inflación "comió" los aumentos alcanzados en negociaciones previas.

Ante este panorama el secretario general de la Central de los Trabajadores de Argentina (CTA) - Tucumán, Salvador Agliano, manifestó que “cada organización debe llevar a cabo su negociación salarial sobre una base que como mínimo esté por encima de la canasta familiar, y pueda suplir las necesidades básicas de los trabajadores”.

“Las próximas paritarias deben ser discutidas por cada sector y dejar de lado las manifestaciones de algunos sectores sindicales que quieren imponer cual sería el porcentaje que se debe otorgar en cada negociación. Esto ya deja de ser una negociación para transformarse en una imposición, desnaturalizando lo que tiene que ser una negociación paritaria”, lo manifestó el titular de la CTA – Tucumán.

Agliano considera que las discusiones paritarias no solamente pasan por cuestiones de porcentajes de salarios sino que contempla otros ítems. "Éstas discusiones no solamente indican un reacomodamiento de los salarios acorde a la realidad, sino que implica una serie de cosas colaterales que hacen a la vida de los trabajadores, como ser: condiciones de trabajo, estabilidad, desprecarización, blanqueo de tercerizados. Estos también forma parte de las discusiones paritarias”.

Para el secretario genral de la CTA Tucumán, surge que de la lectura superficial que una negociación colectiva sería solo la discusión de un porcentaje vinculado al rubro remunerativo que el gobierno y el sector patronal interpretan como tope o techo y los trabajadores lo planteamos como base de un esquema de ingresos donde no podemos admitir ningún tope y mucho menos si este - además - es una imposición unilateral del gobierno en concordancia con los grupos del capital especulativo.

Cuando es consultado respecto a más detalles, Agliano sostiene, “una negociación colectiva es mucho más que un ajuste salarial - que es un rubro importantísimo - pero se debe plantear como un acuerdo de pares o partes (paritaria) incluyendo entre otros puntos, condiciones laborales, estabilidad, desprecarización, blanqueo de sumas no remunerativas, incorporación de pautas estatutarias, participación en las utilidades de las empresas del estado y el sector privado, desarticular las tercerizaciones, incorporando a planta permanente a los trabajadores que revisten tal condición y aplicar el mismo procedimiento en el estado, a los beneficiarios de planes sociales.

También aclara “con muchas otras variantes y singularidades de las distintas actividades, los trabajadores y trabajadoras debemos encarar una paritaria y luchar para lograr objetivos, ya que son nuestros derechos los que están en juego y no debemos permitir que sean conculcados por el poder o negociados a nuestras espaldas”.

Manifiesta que “es imprescindible la puesta en marcha del consejo del salario con la participación equitativa del sector patronal y los trabajadores para lograr establecer en forma mancomunada y no unilateral los porcentajes para acordar la base remunerativa y el salario mínimo vital y móvil que nunca debe estar por debajo de la canasta familiar de lo contrario no hay solución posible”.

Por otra parte es inocultable y evidente que el aumento de los precios en insumos básicos han superado los índices irreales que maneja el gobierno y sus argumentos técnicos para respaldarlos caen estrepitosamente ante la realidad que nos toca vivir a los trabajadores en el día a día, adicionándole el impacto que generarán a la economía doméstica el incremento de precios correspondientes a los insumos escolares ante el comienzo del año lectivo.

Creo ante tan grave situación, que no nos dan los tiempos para seguir analizando diagnósticos teóricos inconducentes y debemos salir a impulsar la lucha por las soluciones con mucho compromiso colectivo y mayores convicciones para lograr lo que la ley nos otorga llevando a cabo una negociación de pares equitativa, evitando de esta manera, caer en la trampa y ser meros receptores contemplativos o complacientes de las imposiciones de un gobierno que pretende desacreditar los alcances de una negociación colectiva, tratando de ocupar el centro del debate instalando unilateralmente un porcentual en el aumento de los salarios como único tema desde una concepción maniquea.