"Construyamos una organizacion de puertas y corazon abierto"

Así lo manifestó el secretario General de la CTA, Pablo Micheli, durante la apertura del Congreso Federal realizado en Mar del Plata. En medio del fervor de diez mil militantes que colmaron el Polideportivo Malvinas Argentinas, Micheli reivindicó la autonomía de la Central y alentó a construir una organización "de puertas y corazón abiertos" a los compañeros.

El secretario General de la CTA nacional, Pablo Micheli, pidió que el Congreso Nacional Federal que sesionó el 23 y 24 de marzo resuelva la realización de medidas de fuerza para lucha contra el hambre y para defender el derecho de los jubilados.

“Ahora es cuando para construir ese movimiento que ya ha comenzado a tener encarnadura con la Constituyente Social. Por eso hay que comenzar a hacer asambleas a lo largo y a lo ancho del país. No alcanza con la candidatura de algunos de nuestros queridos compañeros, porque la única forma de garantizar las transformaciones, de terminar con el capitalismo en nuestra Patria y en la región, es con una central poderosa que crea que el poder está en nosotros”.

Micheli sugirió que “es preciso debatir un paro nacional en el marco de la marcha de los chicos que se va a hacer desde Puerto Iguazú a Buenos Aires, porque el hambre es un crimen y tenemos que estar en la calle contra ese crimen”.


Además, advirtió que “el 8 de junio se cumplen 1.000 marchas de nuestro jubilados, 1.000 marchas luchando contra las inclemencias del tiempo para reclamar un 82 por ciento móvil que niega sistemáticamente el Gobierno. Y no va a haber 82 por ciento móvil si no hay pelea. Por eso el 8 de junio esta CTA debería realizar un paro y movilización en todo el país para luchar por nuestros compañeros jubilados”.

Agregó que “tenemos que construir estas medidas y estas acciones porque no hay Central de masas si no hay delegados en nuestra Central. El modelo de ‘unicato’ tiene como objetivo que no haya delegados en los sectores de trabajo y solamente en el 13 por ciento de los establecimientos hay delegados electos, lo que implica que las condiciones salariales las imponen las patronales”.

A su juicio, “la libertad y la democracia sindical son fundamentales para terminar con la patota sindical, para construir otra distribución de la riqueza. Y no va a haber una justa distribución si no hay representación de los trabajadores en cada rincón de la Patria. Por eso, aparte de los paros nacionales que acabo de proponer, consideremos como objetivo para esta nueva etapa de la CTA la elección de 100 mil delegados nuevos por voto directo y secreto a lo largo y ancho del país; delegados que se incorporen a las filas de esta organización”.



Debate de ideas



“Vimos como corría peligro la autonomía de nuestra CTA. Comenzó a transformarse en una dificultad permanente hablar de autonomía en nuestra Central. Era una mala palabra hablar en nuestra Central de movilizar, salir a la calle para reclamar y exigir el 82 por ciento móvil para los jubilados. Era una mala palabra salir a pelear en la calle la personería gremial de la CTA, el aumento salarial, porque eso era, al decir de algunos compañeros, hacerle el juego a la derecha”, indicó el secretario general de la CTA.

Y añadió: “Llegamos al punto en el que la concepción era que no había que hacer olas porque el Ministro de Trabajo nos prometió que si nos portábamos bien nos iba a conceder la personería. Decían: ‘vamos a votar a favor en el consejo del salario mínimo vital y móvil con la UIA, la Sociedad Rural y la CGT porque si hacemos eso nos van a dar la personería’. Esto lo digo porque lo viví, porque lo padecí, porque no me quedé vivo para aceptar arrodillarme ante el poder, porque no me quedé vivo para aceptar levantar la mano junto con los enemigos de clase, porque no me quedé vivo para crear una Central y construir una Central que le dé la espalda a los trabajadores y al pueblo”, bramó Micheli.



A continuación señaló que “fuimos a elecciones porque tomamos la decisión de no seguir con aquellos que consideran que el hambre no es un crimen. Para nosotros el hambre es un crimen, y que los dos sectores más vulnerables de la sociedad, que son los chicos y nuestros viejos, pasen hambre en la Argentina es un crimen. Y si es un crimen es porque hay criminales”.

“Esta Central no sólo lo va denunciar, sino que lo va a hacer sentir: vamos a movilizar en las calles. Tenemos que discutir no sólo cuál es la salida a la crisis que entendemos los trabajadores, sino también cómo poner a esta Central en la calle. Hay que salir a pelear en todos los puntos de este país porque nada viene regalado. Los pueblos conquistan su reivindicación, su lucha está en la calle. Hacerle el juego a la derecha es quedarse encerrado en la casa, es hacer actos en la canchas de fútbol y no salir a movilizar. Hacerle el juego a la derecha es pagar la deuda externa a rajatabla, es sostener salarios de hambre y negar que la pobreza arrecia en la mayoría de las provincias de nuestra Patria”, arengó Micheli.

Sostuvo que “tenemos que abrir nuestros corazones y nuestra cabeza para que aquellos luchadores que son millones, que pasan por los pueblos originarios, los trabajadores territoriales, los desocupados y todos los que estamos en el campo popular construyamos una Central de puertas abiertas y nunca más una Central de puertas cerradas”.

“Acá no se va a correr a nadie que venga con disposición de lucha, lo único que no vamos a aceptar en esta Central es a los que quieran llevarla a la cola de algún partido político o de algún gobierno. Este Congreso es una nueva etapa en la Central, marca un antes y un después. Cerramos un capítulo que tiene que ver con la interna de la CTA”, concluyó.