miércoles, 20 de julio de 2011

La CTA convocó al Confederal para el 17 de agosto

La Mesa Nacional de la Central de Trabajadores de la Argentina que se reunió ayer en su sede de la calle Lima 609 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, dispuso convocar al Consejo Federal de la Central para el próximo 17 de agosto. En la oportunidad, se debatirá la continuidad del plan de acción iniciado con la histórica Jornada Nacional de Lucha del 8 de junio, el cronograma de elección de los nuevos delegados y la campaña de afiliación a la CTA.
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 Durante el encuentro se repudió la injerencia del Gobierno en la vida interna de la CTA reflejado en el fallo judicial de la Sala 4 de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que revocó una resolución de primera instancia favorable a la Lista 1 y anuló las elecciones complementarias del 9 de diciembre del año pasado.

La decisión, absolutamente funcional a los intereses del Poder Ejecutivo Nacional materializados por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, tiene por objeto darle un poco de oxígeno a un sector de la CTA que carece de iniciativa política, está virtualmente paralizado y que ha decidido abandonar los principios fundantes del "Grito de Burzaco" para alinearse de manera incondicional tras el Gobierno Nacional.

La convocatoria al Consejo Federal, cuerpo que integran la Comisión Ejecutiva Nacional, los secretarios generales de las provincias y los secretarios generales de las seccionales de todas las ciudades y pueblos donde tiene representación la CTA, está dirigida a reunir, por segunda vez en su historia, a este espacio de cuadros para debatir la estrategia integral en esta nueva etapa de la Central. El primer Confederal fue en el año 2004 en la planta baja de la vieja sede de Avenida Independencia 766.

La cita está prevista para el próximo 17 de agosto, aniversario del fallecimiento del General San Martín y, en la ocasión, también serán invitados a participar los secretarios generales de todas las organizaciones nacionales afiliadas a la CTA.

Allí se pondrá en común las decisiones que se hayan tomado en las asambleas que se llevarán a cabo en cada uno de los colectivos locales, regionales y provinciales de la Central, apuntando a la continuidad del plan de acción definido en el Congreso Federal de Mar del Plata del mes de marzo.

La Mesa Nacional deliberó ayer por espacio de casi siete horas y estuvo presidida por el secretario General de la Central, Pablo Micheli, quien tuvo a su cargo la apertura del encuentro con un discurso de fuerte tono político caracterizando la etapa y delineando los ejes fundamentales de trabajo de esta etapa.

Autonomía y poder popular

Micheli reivindicó el valor de la autonomía de los patrones, los gobiernos y los partidos políticos, instó a construir una Central de millones de afiliados y a ir por los cien mil nuevos delegados para dotar de poder a la fuerza propia.

Además, ratificó que los miembros de la conducción nacional recorrerán las distintas provincias para construir las medidas de fuerza que sea menester para proseguir con el plan de acción y que se conformarán comisiones provisorias en aquellos distritos donde no ganó la Lista 1 para que la CTA tenga actividad y visibilidad en todo el país.

Asimismo, el cónclave insistió en reivindicar el carácter integral de la estrategia de poder de la Central, la convocatoria a asambleas distritales hacia una Constituyente Social y a construir poder popular en el marco del nuevo Movimiento Político, Social y Cultural de Liberación.

Luego de un extenso intercambio de opiniones, se acordó la convocatoria al Confederal, a ratificar el reclamo de la inmediata conformación del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil y de un aumento salarial de emergencia para paliar el proceso inflacionario que pulveriza los haberes de los trabajadores.

Además, se apoyó la iniciativa de la diputada Graciela Iturraspe quien presentó en la Cámara Baja un proyecto de Ley de Normalización del PAMI con el objeto de devolver el Instituto a sus verdaderos dueños, los trabajadores y se volvió a la carga con el pedido del 82 por ciento móvil y la denuncia de que el hambre es un crimen.

Por último, la Mesa Nacional de la CTA insistió en considerar inconstitucional que se siga cobrando el Impuesto a las Ganancias a los asalariados.