miércoles, 31 de agosto de 2011

"La desnaturalizacion del salario Minimo,Vital y Movil"

La CTA  Tucumán  ante la convocatoria del Consejo del Empleo, de la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil manifiesta que: Este acuerdo desnaturaliza el funcionamiento del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
 
La celebración de la supuesta “vitalidad” del Salario Mínimo, Vital y Móvil que fuera acordado el viernes 26 de agosto pasado en la suma de $2300, acuerdo firmado por el Gobierno Nacional en presencia de la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, el Secretario General de la CGT, Hugo Moyano, el interventor de la CTA Hugo Yasky, y los empresarios representados en la Unión Industrial Argentina (UIA), Funes de Rioja, de la Confederación de la Mediana Empresa (CAME), Osvaldo Cornide, entre otros; es a nuestro entender una falta de respeto a los principios básicos por los que fue creado este organismo, que debería en primer lugar discutir el salario antes del inicio de las paritarias anuales, marcando la pauta del piso salarial que debe percibir un trabajador, que debería estar en permanente correlato con la realidad convirtiéndose en una herramienta para generar impacto en las asignaciones familiares, en las jubilaciones y pensiones, promoviendo una mayor equiparación en los ingresos de los trabajadores.
 
En primer lugar el Salario Mínimo, Vital y Móvil debe fijarse al principio de la negociación salarial anual, además de hacer funcionar las Comisiones de Productividad, Empleo y Formación. Estas comisiones deben tratar temas centrales para los trabajadores como las políticas de empleo, de seguro de empleo y formación, y de asignaciones familiares, actualizando los montos del seguro de desempleo que están congelados desde 2004. El gobierno destina para ese fondo 2.500 millones de pesos.
 
Este acuerdo desnaturaliza el Consejo del Salario Mínimo. El Gobierno nacional prioriza una vez más las necesidades de los empresarios, antes que calcular lo que necesita una familia tipo para vivir dignamente. Por eso si tiene en cuenta la Canasta Básica real y no la que dicta el INDEC con cifras irreales, debería dar un 
Salario Mínimo para una familia tipo estimada en $ 5.730 pesos.
 
Este acuerdo sellado por el Gobierno nacional con los empresarios es violatorio de los principios básicos de la Constitución Nacional, amparado en la lógica del posibilismo que garantiza altas tasas de ganancias a las grandes empresas y deja en un segundo plano los intereses de los trabajadores, la situación de injusticia social a la que están sometidos los trabajadores en general y principalmente quienes están precarizados y en negro.
 
El salario y la distribución del ingreso
El Salario Mínimo, Vital y Móvil está íntimamente ligado a la distribución de los ingresos y a la riqueza que los trabajadores producen tanto en el ámbito de las actividades privadas como públicas. Ya que es el trabajo, en todas sus formas, el que debe garantizar, y así lo establece la Constitución Nacional de nuestro país, el derecho a consagrar para el trabajador la alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y cobertura previsional. Esto implica que debe ajustarse de acuerdo a las variaciones del costo de vida.
 
Hace pocos días el Instituto de Estudio y Formación (IEF) de la CTA revelaba que el 80% de los trabajadores ocupados tienen ingresos inferiores a los $ 3400. La canasta básica familiar de acuerdo a los relevamientos del IEF-CTA se ubicaba en el mes de junio en $5.620. Pero la realidad es que en la Argentina el 60% de los que trabajan tienen remuneraciones inferiores a los $2500, el 80% de los ocupados tiene ingresos inferiores a los $3400 y solo el 10% de los que trabajan tienen salarios superiores a la canasta familiar. Es más, tomando en cuenta sólo los trabajadores en blanco, el 70% de ellos tiene salarios inferiores a los $4000.
 
Estos datos elocuentes hablan a las claras de cuál es la política real de distribución de la riqueza. Una vez más, como viene sucediendo desde hace 7 años, el universo del trabajo queda relegado en sus ingresos y encuadrado en los ámbitos de los trabajadores convencionados dejando de lado a los trabajadores tercerizados, precarizados o en negro. 

Una vez más, no se tuvieron en cuenta la proporcionalidad de las asignaciones familiares al costo de la canasta básica. Una vez más, no se tuvo en cuenta la equiparación de los montos de las asignaciones familiares de un trabajador provincial y municipal a los que percibe un trabajador en el ámbito de un organismo nacional. Una vez más, se deciden pautas mínimas para el salario una vez finalizados todos los acuerdos en las negociaciones colectivas de las diferentes ramas