martes, 8 de enero de 2013

Otra muerte qom sacude El Impenetrable Chaqueño

Imer Flores de 12 años fue asesinado a golpes el viernes pasado en la localidad de Villa Río Bermejito. Por el momento, hay un sospechoso detenido.


“Indio de mierda” le habría gritado el gendarme Cardozo a Ricardo Copyipé luego de atropellar a su pequeña nieta y su mujer poco menos de un mes atrás. El viernes pasado, Imer Flores de 12 años fue víctima de otro feroz ataque que terminó con su vida.
Como otros jóvenes qom, Flores asistió a las festividades que inauguraban la temporada de verano en Villa Río Bermejito. La localidad ubicada en El Impenetrable Chaqueño “se vestiría de gala” para recibir a artistas invitados y a “una emorme cantidad de turistas”, según anunciaron diarios locales. Imer salió de su casa alrededor de las seis de la tarde con un grupo de amigos. Sería la última vez que vería a su familia.

Ante la preocupación, se dio aviso a la policía y se comenzó una búsqueda entre familiares y miembros de la comunidad Qompi Naqona’a. El sábado a la mañana la policía encontró el cuerpo del joven a 500 metros de la playa de Río Bermejito. “Estaba totalmente golpeado, el rostro desfigurado”, relató Pablo Denardi miembro del consejo de Carashes de la zona.
Su padre, que pudo verlo horas después en la comisaría vio cómo los golpes habían dejado a su hijo: “El malechor lo mató con un garrote”, aseguró su tío Miguel Flores. El único elemento para reconocer su identidad fue un trozo de piel en donde tenía un tatuaje que había sido removido. Un pájaro que sostiene la bandera de la comunidad, símbolo de la etnia qom.

¿Quién podría ensañarse de esa manera con un chico de 12 años?
Miembros de la comunidad fueron testigos de una pelea entre Imer y Nino Franco, un criollo que vive en el paraje El Colchón, momentos antes de la desaparición. A partir de las declaraciones, Franco fue demorado en la comisaría local y hasta el momento, es el único sospechoso. Según Miguel, el presunto atacante es conocido en la zona y protagonizó otros episodios violentos contra miembros de la comunidad, aunque se desconocen los motivos de la agresión. El padre de Flores es miembro de la comunidad del Colchón, que intervino en una serie de protestas junto a otras organizaciones de El Impenetrable para demandar vivienda, salud, educación, temas alimentarios y territoriales: “No sabemos si esto tiene un agregado político o ideológico, lo que sí sabemos es que estaban buscando un aborigen para armar lío y que el hecho de discriminación está ahí”, agregó Denardi.

Sin agua ni alimentos, sin acceso a salud y a una vivienda digna, los habitantes de El Impenetrable son los ciudadanos olvidados de la provincia de Capitanich. Como otras localidades, “Bermejito” tiene varios antecedentes de agresiones y discriminación contra indígenas. En mayo de 2011 otro qom fue apuñalado por tres criollos casi en el mismo lugar en donde se lo encontró a Flores, a pocos meses del asesinato de otro miembro de la comunidad de apellido Galván.

Hasta el intendente de la municipalidad, Lorenzo Heffner, se hizo eco en varias oportunidades de los prejuicios enquistados en la zona. “Viven inspirando lástima” y “Yo quiero la cultura del trabajo y estos desacatados me quieren echar”, habría declarado luego de las reiteradas denuncias por falta de agua, alimento y asistencia que habían producido la muerte de 11 aborígenes en menos de un mes, allá por 2007. En 2006 se le inició una causa penal por discriminación porque, según los damnificados, se negaba a atender a los aborígenes en la Municipalidad y lo hacía en la vereda, entre otras denuncias.

Cuando se conoció la noticia del asesinato de Imer Flores, la comunidad se dirigió a la comisaría para reclamar justicia. Según sabían, el cuerpo había sido trasladado hasta Castelli para realizar las pericias necesarias y Franco ya se encontraba demorado en la seccional. Sin embargo, la gente no lo creía. “Querían ver el cuerpo y si el matador estaba preso como decían”, explicó Miguel Flores. Cuando la policía se negó al pedido, se desató la furia: alrededor de 300 personas tomaron la comisaría y mantuvieron la medida de fuerza hasta que se envió personal de Infantería.

Hoy continúan haciendo guardia en la comisaría. Según informaron medios locales, el Fiscal de turno ordenó una serie de allanamientos para confirmar el vínculo de Franco con la muerte. La comunidad de Villa Río Bermejito está consternada, pero aseguran que no se irán hasta obtener una respuesta.
Fuente: www.plazademayo.com
* Equipo de Comunicación de la Secretaría de Relaciones con los Pueblos Originarios de la CTA