viernes, 22 de febrero de 2013

Alperovich, ¿quién asesinó a Paulina Lebbos?

Durante la conferencia de prensa que organizaron los familiares de las víctimas de la tragedia ferroviaria de Once en la Central de Trabajadores de la Argentina, Alberto Lebbos volvió a cuestionar la investigación policial por el crimen de su hija Paulina Lebbos, ocurrido en 2006 en Tucumán. En diálogo con ACTA denunció que el hecho "aún sigue impune y que el poder político obstaculiza las pesquisas”.


Lebbos se reunió ayer al mediodía en la sede nacional de la CTA, Lima 609 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el secretario general de la Central, Pablo Micheli, quien le brindó su solidaridad en nombre de la organización así como su respaldo en la búsqueda de la verdad, por el crímen de su hija. Micheli sostuvo que "hay que ganar las calles y hacer públicas y visibles estas denuncias para frenar la impunidad y la pasividad de la Justicia cuando se trata de investigar al poder".

Acompañaron a Micheli en la entrevista que se extendió por cerca de 45 minutos, Ricardo Peidro, Juan Carlos Giuliani y Alejandra Angriman, secretario Adjunto, de Relaciones Institucionales y de Género de la CTA, respectivamente, junto al titular de la Central tucumana, Salvador Agliano.

El padre de Paulina, está seguro que el gobernador José "Alperovich protege a los asesinos y que ascendió a policías encubridores". En Tucumán se recuerda que el gobernador declaró públicamente conocer el nombre del asesino, aunque jamás lo reveló.
Lebbos cuenta a ACTA: “Marchamos todos los martes en la Plaza Independencia. En cada marcha se suma más gente a la que le desapareció una hija o la violaron. Los hijos del poder salen a cazar jóvenes. Tienen impunidad”
El primer fiscal de la causa, Alberto Noguera debió dejar el caso después de que la prensa lo fotografió entrando en la casa del gobernador.

La pregunta que se hace la gente y comparte Lebbos es, ¿a qué políticos afectaría el esclarecimiento del crimen? “Curiosamente -subrayó el padre de la víctima- Alperovich nunca fue llamado a declarar en la causa ni volvió a tocar el tema Paulina Lebbos”.

Para la Justicia todo es un misterio. Paulina, de 23 años, fue con una amiga, en pleno día, a tomar algo en la zona del Abasto. Después de acompañarla se encamina a casa de su novio. Jamás llegó. Lebbos dice “la única medida que tomó el gobierno es cerrar los boliches a las cuatro de la mañana. Es peor, a esa hora los chicos están más desprotegidos. Mire lo de mi hija, desapareció en pleno día”.

En Tucumán muchos miran con desconfianza a los remises. Circulan sin ningún control. Se ha denunciado que violadores seriales que tienen permiso de salida suelen manejarlos. ¿Quién es el dueño de la compañía de remises? Una buena pregunta y su respuesta revelaría si se trata de un allegado al poder.

El fiscal fue informado del hallazgo del cuerpo tardíamente. Muchas pruebas se perdieron. Las hipótesis señalan que el cuerpo habría permanecido en una cámara frigorífica para luego ser dejado a la vera de la ruta, en Tapia.

No falto el funcionario que dijo que la joven estaba drogada. Todo fue desmentido por la autopsia. No había drogas ni alcohol. La habían estrangulado manualmente.

Una comisión de Gendarmería que Lebbos pidió investigara el crimen llegó a las mismas conclusiones. También el Ministerio del Interior envió una comisión a investigar. Lebbos pidió ver el resultado de las investigaciones pero nunca se lo permitieron.

Cuando llegó a identificar el cuerpo de su hija le dijeron que había sido encontrado como resultado de un rastrillaje policial. Le llamó la atención que el cañaveral, donde estaban los restos, no mostrara una sola caña rota. Después se enteró de la verdad. A Paulina la habían encontrado unos jóvenes del lugar.

No pocas pruebas desaparecieron. Por ejemplo las fotos del hallazgo, las actas. No se peritaron las llamadas telefónicas. Lebbos recuerda el destino de los funcionarios implicados. Pablo Bailo, ministro de Seguridad, sospechado de encubrimiento debió renunciar por esas mismas sospechas. Alperovich lo rescató como asesor. Eduardo Di Lella, secretario de Seguridad no fue removido en ese momento. No paso lo mismo con el Jefe de la regional Norte, Rubén Brito quien fue retirado del cargo. Cuando se acallaron las aguas lo ascendieron, después de jubiló.

El comisario de Raco, Enrique García, reconoció haber mandado adulterar las actas y estuvo preso un día. Cuando estaba declarando sorpresivamente se interrumpió la audiencia para que todos “pudieran almorzar”. García “ya no se mostró tan memorioso al volver”. Al tiempo, ascendió a Jefe de Logística de la Jefatura, y su hijo consiguió un nombramiento en el Instituto de Previsión Social.

El jefe de policía, Hugo Raúl Sánchez; y el subjefe Nicolás Barrera continuaron es sus cargos hasta que se jubilaron en 2011.

Lebbos ha pedido en estos días una entrevista con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Quiere pedirle la creación de una Comisión Especial para investigar el caso y conocer qué descubrieron los investigadores que envió el Ministerio del Interior y la Gendarmería.

En su libro "José Alperovich, El Zar Tucumano", por José Sbrocco y Nicolás Balinotti dicen: cuando en Tucumán corrían como regueros de pólvora versiones que indicaban que en el asesinato habrían participado los “hijos del poder”, Noguera (Alberto) golpeó asustado las puertas del domicilio del gobernador. Alperovich y el fiscal orquestaron un operativo de prensa y convocaron a los medios. Al día siguiente, Noguera fue apartado de la investigación. La causa fue derivada al fiscal Carlos Albaca, conocido por ser un experto en archivar expedientes. Actualmente, el crimen de Lebbos se reduce a una pila de papeles amontonados en el desorden de algún despacho de los Tribunales. No hay detenidos por el crimen”.

Todos los martes, a veces acompañado por los alumnos de la Facultad de Comunicación Social donde estudiaba Paulina, la CTA y la Comisión de Familiares de Víctimas contra la Impunidad, los manifestantes y Lebbos repiten una pregunta "Alperovich, ¿quién asesino a Paulina?

La CTA Tucumán participará activamente de las acciones programadas para el martes 26 de febrero en esa provincia en conmemoración de un nuevo aniversario de la desaparición de Paulina Lebbos y también asistirá una delegación de la Central nacional que sería encabezada por Ricardo Peidro.
* Equipo de Comunicación de la CTA