miércoles, 27 de marzo de 2013

El caso Paulina Lebbos y los ecos de una red macabra

El padre de Paulina dialogó con APN y contó que, detrás del crimen de su hija, hay una "red de protección macabra" que encubre a poderosos ligados al gobernador Alperovich.


Era una noche de verano y Paulina Lebbos salió a festejar que había aprobado una materia de la facultad de Comunicación Social. Se reunió con unos compañeros en el centro de San Miguel de Tucumán. "Volvé de día a la casa", le dijo Alberto, su padre, como cada vez que Paulina salía.

Entraron a un boliche. Bailaron hasta la madrugada y se despidieron. Paulina subió a un taxi con una amiga. La dejó en su casa y siguió viaje. Fue la última vez que se la vio con vida. 

Era el 26 de febrero de 2006.
Paulina apareció muerta quince días después. A la orilla de una ruta, estrangulada y con la cabellera arrancada. Nadie vio, escuchó ni se enteró de nada.

"Desde entonces hasta la fecha, la causa sigue impune. Es una barbaridad. Con el agravante de que en abril del 2006 el gobernador de Tucumán salió a decir que sabía quién había matado a Paulina. Pasaron siete años y seguimos esperando que aparezca ese nombre", dijo a APN Alberto Lebbos. Su rostro, como el de Susana Trimarco, la madre de Marita Verón, se convirtió en el símbolo de la lucha contra la impunidad en Tucumán.

Hoy la investigación está paralizada y todas las miradas recaen sobre el gobernador José Alperovich, acusado de encubrir a los asesinos de la joven. "Protege a los encubridores y cómplices del asesinato de mi hija. Son altos funcionarios de la policía y el ministerio de seguridad. Yo no sé en qué estado está la causa ahora, porque el fiscal no me permite verla, es increíble, porque soy querellante y se violan todas las garantías jurídidas. Acá en Tucumán está todo permitido", dijo Lebbos.

Según el padre de la joven asesinada, en el expediente "están probadísimas las maniobras de encubrimiento". Contó que amenazaron a testigos, que adulteraron actas de procedimientos, que movieron el cadáver. ¿El propósito? Desviar la pesquisa y esconder la verdad. " Y eso se hace solamente para proteger a alguien poderoso. Conversé con la mamá de María Soledad Morales y los puntos de similitud con el caso de su hija son terribles. Por ejemplo, a Paulina le encontraron pelo en sus uñas y sólo hicieron una prueba génetica con mi familia. Acá está claro que se tejió una red de protección macabra, eso lo venimos denunciando desde que mataron a mi hija", explicó Alberto Lebbos.

El caso de Paulina Lebbos destapó una olla que todos los martes, cuando realizan la marcha en la Plaza Independencia, se colma de otras historias siniestras. "Son cientos de causas que están impunes. En la marcha siempre tenemos que agregar cuatro o cinco nombres a la lista. Cuando hicimos el acto por los siete años del crimen de Paulina no nos alcanzó el micrófono de la cantidad de familiares que querían contar su historia. Son personas que están desaparecidas, que fueron violadas, que fueron asesinadas por punteros. Es terrible. 

A las autoridades y especialmente al gobernador Alperovich no se les mueve un pelo".
Según Alberto Lebbos, el único camino que les queda a los familiares es que el caso se conozca en la prensa nacional, como alguna vez ocurrió con el de Marita Verón. "Tengo esperanza que la presidenta me reciba. Le pedí una audiencia para explicarle lo que está pasando. Si estos casos no se hacen conocidos, la impunidad los hace invisibles. Seguiremos haciendo marchas, vamos a recurrir a los tribunales internacionales para que los asesinos, los encubridores y todos los poderosos ligados al gobernador tucumano paguen lo que tienen que pagar en la justicia", concluyó.



Fuente: www.apn.org.ar