miércoles, 20 de marzo de 2013

Presentaron proyecto de resolucion por Paulina Lebbos


La Diputada Nacional Graciela Iturraspe de Unidad Popular, presentó un proyecto de resolución, que expresa su profundo pesar al cumplirse el séptimo aniversario del crimen de la joven Paulina Alejandra Lebbos, acaecido el día 25 de febrero del año 2006, en la ciudad de San Miguel de Tucumán y a su vez expresa repudio ante la falta de esclarecimiento de este hecho tan aberrante.

Este Proyecto, ha ingresado con número de expediente 920-D-2013. Acompañado por los Diputados Nacionales Claudio Lozano; Liliana Parada; Omar Duclos; Fabian Peralta;  Elida Rasino y Gumersindo Alonso.

A continuacion el proyecto de de ley es transcripto ;

Sr Presidente:

Paulina Alejandra Lebbos, tenía 24 años y estudiaba la carrera de Comunicación Social
en la Universidad Nacional de Tucumán. El sábado 25 de febrero de 2006, junto a
varias amigas, salieron a festejar porque habían aprobado otra materia. Fueron a una
discoteca local, retirándose entre las 6.30 hs y las 7.00 hs de la mañana, tomando un
taxi, para retornar a su domicilio, junto a su amiga Virginia Mercado. 
Primero descendió su amiga y Paulina siguió, ya que iba a la casa de su novio, Cesar Soto, lugar
al que nunca llego, tal como declaro en su testimonio. Cerca del mediodía, del día este
ante su retraso llamo a sus padres, y ahí empezó sus peripecias en primer lugar, para
encontrarla y hasta el día de hoy para obtener JUSTICIA.

Luego de buscarla con sus amigos, en los hospitales sin ningún resultado, que su celular
les diera apagado, el padre Alberto Lebbos, quien fuera en ese entonces Subsecretario
de la Juventud de la Provincia de Tucumán, asentó la denuncia por búsqueda de
paradero' en la Unidad Regional de la policía tucumana. "Nos tomaron la denuncia y yo
pensé que en ese momento habían comenzado a buscarla, pero nunca me imaginé lo que
me iba a pasar después", declaro su papá. El gobernador José Alperovich, que estaba de
vacaciones, a su regreso, en un encuentro con él, le prometió su total colaboración en la
investigación.

El 11 de Marzo el Fiscal Alejandro Noguera a cargo de la investigación, llama a la
familia y les informa que habían encontrado un cuerpo en un camino vecinal. Alberto
Lebbos llego al lugar y ya había una gran cantidad de gente, policías y bomberos. El ex
Jefe de Policía, Hugo Sánchez, le informo que luego de un rastrillaje desde los cerros, la
po·licía había encontrado un cuerpo, a cinco metros adentro de la ruta. En realidad el
cuerpo lo habían encontrado dos hermanos, Sergio y Marcelo Goitia, cuando circulaban
por la zona a caballo e inmediatamente le dan aviso a la Policía, pero estando en la
comisaria, les hicieron firmar declaraciones diciendo que quien había hallado el cuerpo
fue la Policía, y que además en la zona se sentía mal olor desde hace tiempo.

Los Goitia luego se presentaron a la Justicia y cambiaron la declaración que les hicieron
firmar, además denunciaron amenazas y apremios para guardar silencio y no solo
declararon que habían sido ellos los que la encontraron sino que ellos mismos habían
estado limpiando ese lugar varios días antes y ni habían visto, ni olido absolutamente
nada. A ellos le cabe dudas el cuerpo había sido arrojado allí hacía pocas horas.

Según lo que figura en la causa el cuerpo fue encontrado a las 14.00 hs y se le dio aviso
al fiscal, pasadas las 18.00 hs, tras lo cual el fiscal llama a la familia, cerca de las 19.00
hs. En ese tiempo no solo prepararon la declaración falsa de los Goitia, sino que
también limpiaron y desmalezaron el lugar. Las pruebas que rodeaban al cuerpo se
perdieron para siempre. La policía saco fotos del hallazgo que se perdieron y alteraron
por completo la escena del crimen. Aquí es donde comienza el encubrimiento y la
impunidad que fuera denunciada en reiteradas oportunidades.

Ante estos hechos su padre y su novio se convirtieron en parte querellante, pero les
prohibieron el acceso a la causa, con el pretexto de que había, Actuaciones Reservadas.
Según ha declarado su padre a los medios locales en una reunión con el gobernador José
Alperovich, este ultimo, le manifestó conocer el nombre del asesino, y que en pocas
horas se resolvería el caso. Esto obviamente no sucedió, razón por la cual, Lebbos
renuncio a su cargo, como también lo hizo el Secretario de Derechos Humanos
Bernardo Lobo Buggeau, quien se solidarizó con él.

La hipótesis oficial es que Paulina murió estrangulada, había sido torturada, violada y
herida con armas blancas, pero no hay ni un solo detenido, es más, el primer fiscal,
Alejandro Nogueras, se apartó al poco tiempo del hecho, ya que los medios lo
fotografiaron mientras salía de la casa del gobernador Alperovich y a la querella, no le
resulto nada grata esa reunión. A él le sucedió el fiscal Carlos Albaca, hasta la
actualidad, pero con los mismos resultados, el crimen sigue impune.

Su amiga Virginia Mercado, después de unos meses del hecho, se radico en la provincia
de Salta, asistiendo a cada requerimiento de la investigación, pero sus declaraciones,
tienen vanas contradicciones, y no queda muy en claro de que realmente pueda
reconocer al chofer del taxi, Juan Pedro Cruzado, que las transporto aquella mañana.
César Soto, novio de Paulina, fue aceptado como parte querellante de la causa, se negó a
entregar su chip telefónico para constatar las llamadas, y a pesar que con sistemas
inforrnáticos, podría saberse, con quien y cuando hablo, en la causa, no hay pedido de
pericias telefónicas.

Juan Pedro Cruzado, quien fuera el chofer del taxi y quien viera a Paulina con vida por
última vez, estuvo detenido y declaro cuatro veces, dos de ellas ante el fiscal, pero
siempre se mantuvo en sus dichos. Nunca afirmo que sus pasajeras habían sido Paulina
y Virginia, solo menciono que realizo un viaje de la zona, de similares características, al
declarado por Virginia Mercado.

El Ministerio de Gobierno y Justicia de la provincia contrato a los comisarios retirados
Alfredo Jiménez, Marcial Escobar y Luis Santana, para sumarIos a la investigación,
cosa que en vez de aclarar el caso, aportaron pruebas que confundieron aun más la
causa. Debido al asesinato de Paulina Lebbos, también rodaron varias cabezas del
gabinete provincial y de la jefatura policial, aunque sin ningún tipo de consecuencias, ni
para quienes encubrieron tan descaradamente, ni para la investigación del caso,
denuncia la querella. La versión de que Paulina, fue otra victima 'de los "hijos del
poder" quedo flotando en el aire, pero no se le dio mayor trascendencia a pesar de que la
investigación en algún momento, apunto seriamente hacia ese lado, pero la salida del
fiscal Alejandro Noguera y el pase de mano a Albaca, considerado un buen archivador
de expedientes, dejo lo investigado en fajas cero.

Actualmente, después de transcurridos casi siete años del hecho el crimen de Lebbos se
reduce a una pila de papeles amontonados en el desorden de algún despacho de los
Tribunales, vuelvo a reiterar, no hay detenidos por el crimen, y todavía su familia, no
pudo tener una respuesta sobre el crimen de Paulina. Lo peor de todo, es que tampoco
hay voluntad política de esclarecerlo.

Hechos como éste, que lamentablemente no son aislados en la provincia de Tucumán,
.además de significar una tragedia personal para muchos argentinos, no puede seguir
impunes, por tal razón considero que debemos, como representantes del pueblo,
repudiar y exigir a quien corresponda, que tomen las medidas pertinentes para que no
tengamos que vivir un caso como este nunca más.
Por todo lo expuesto, solicito a los señores legisladores, me acompañen en el presente
proyecto de resolución.