miércoles, 26 de junio de 2013

El crimen de Paulina Lebbos vuelve a poner a Alperovich en la mira

“Presenté nuevos testimonios porque la renuncia del fiscal Carlos Albaca y la asunción de Diego López Avila en su reemplazo abrieron mis expectativas de que el asesinato de Paulina pueda ser esclarecido”, señaló a ACTA Alberto Lebbos horas después de que fuera detenido un barrabrava sospechado de haber sido contratado para el ocultamiento del cuerpo de la jóven.

Albaca dejó el caso luego de que el abogado Bernardo Lobo Buggeau (ex secretario de Derechos Humanos de la provincia que renunciara poco después del crimen) elevará un informe confidencial sobre la investigación, encargado por el Programa Nacional Contra la Impunidad.

"Albaca es responsable de maniobras de encubrimiento de la causa", afirmó el padre de Paulina. Dice sobre ese informe “quedó en evidencia el encubrimiento, la investigación no existió, no se interrogó, faltaban páginas y páginas del expediente, otras no estaban foliadas”.

Paulina Alejandra Lebbos tenía 23 años cuando desapareció, en la mañana del 26 de febrero de 2006. Había salido de su casa a bailar la noche anterior y lo último que se supo de ella fue que a las 6.30 de la mañana y a bordo de un remis, dejó a una amiga en su casa y siguió viaje hacia la de su novio.

El cadáver fue hallado dos semanas después, el 12 de marzo, al costado de una ruta. Su padre, que era funcionario de la gestión de Alperovich, renunció a los pocos días del trágico hallazgo. El caso, cuyo esclarecimiento exigió en diversos actos y documentos la Central de Trabajadores de la Argentina de Tucumán, aún sigue impune. Su secretario general, Salvador Agliano, consideró que es un caso emblemático de la impunidad que existe en la provincia donde se contabilizan 200 crímenes sin resolver, muchos de ellos asociados al poder.

Lebbos reafirmó sus sospechas de que en el crimen está implicado Gabriel Alperovich, hijo del gobernador, y uno de los hijos del ex gendarme y actual asesor del mandatario, Alberto Kaleñuk. Ambos, junto a sus abogados se presentaron en las últimas horas para ponerse a disposición de la Justicia.

De acuerdo a la reconstrucción privada que realizó Lebbos, ex funcionario de Alperovich, Paulina se encontaba en el boliche El Abasto cuando fue invitada por el hijo de gobernador y Kaleñuk a una fiesta en El Cadillal. En ese lugar Paulina habría sido asesinada por estrangulación, según se infiere de las lesiones que la autopsia encontró en la zona del cuello.

Lebbos prefiere no dar precisiones ya que en las últimas horas el caso fue puesto bajo secreto de sumario. Confirmó no obstante que nuevos testigos se presentaron a declarar. Serían centrales los aportes realizados por un brarrabrava conocido como El Gordo, encargado del club El Cadillal, quien habría sido contratado para trasladar el cadáver hasta el lugar donde fue encontrado, a la vera de la ruta 341, y que es interrogado por la fiscalía mientras se cierra esta nota.

Alberto Lebbos esta convencido que “después de siete años estamos cerca de la verdad. Quizá por eso los Alperovich han salido a victimizarse diciendo que “utilizamos políticamente la casa. Que su hijo tiene familia. Se olvidan que mi Paulina también tenía familia cuando la asesinaron sin piedad, trataron de hacer desaparecer su cuerpo, quisieron transformar este crímen en uno de los más de doscientos que se han cometido en total impunidad, al amparo del poder”.


Martha Pelloni le pidió a la Presidenta que desplace a Alperovich del poder a través de una carta abierta


"Conocí al papá de Paulina en una de las primeras marchas que se hacían en Tucumán por Marita Verón. Desde entonces estaba presente Alberto Lebbos, con la foto de su hija reclamando Justicia.
Recuerdo que durante todo el trayecto escuché esa voz angustiada, llena de dolor y firmeza a la vez, con el relato de cómo y quienes mataron a su hija.

No me costó entender que quería explicarme la similitud de la muerte de Paulina su hija, con la de María Soledad Morales ocurrida en Catamarca en 1990.
Paulina desaparece el 26 de febrero del 2006 y es encontrada el 11 de marzo en las mismas condiciones que María Soledad.

Para quienes conocimos con detalle cómo procedieron con María Soledad; podemos asegurar que la Policía es la que interviene en la desfiguración de los cuerpos, después de la muerte, con el objetivo de despistar la verdad, ya encubierta por decisión de quienes estaban al frente de cargos y funciones del gobierno de turno.

Nuevamente, con el caso de Paulina, “Los Hijos del Poder” se sintieron dueños de la noche y la vida de una joven que fue elegida y posiblemente entregada para disfrutarla”.
Macabra realidad que luego el poder político de sus familias decide el “encubrimiento” con las metodologías propias de gobiernos donde la corrupción se vuelve “mafiosa”.

A partir de allí le esperaba a Lebbos, su papá, un sinuoso camino de investigación solitaria, tratando de buscar poder social que solamente los medios de comunicación que tienen grandes convicciones por la defensa de la dignidad humana y sus derechos como lo fue Fanny Mandelbaum con María Soledad; pueden acompañar con las pequeñas verdades que van sumando la Investigación lenta pero eficiente.
Hoy, Alberto Lebbos cuenta con medios nacionales que no callarán hasta lograr hacer Justicia con Paulina.

No podemos negar ni dejar en el olvido la vergüenza argentina que vivimos con el Juicio de Marita Verón. Dejó a las claras que el gobierno de Alperovich es responsable del nombramiento de “semejantes jueces” que tenían sin duda el encargo de la decisión política de dejar el caso ”IMPUNE”.
Solamente la audiencia con la Presidenta podía poner un paño de agua fría, recibiendo a Susana Trimarco.

 La exigencia del tratamiento de la Ley de Trata en el Congreso y su reforma dio alivio a todos los que luchamos contra la trata y la explotación de personas.
Pero también debemos decir que el Caso de Marita Verón sigue impune…

Me atrevo decir en voz alta que tanto para el definitivo esclarecimiento de Marita Verón como para el reclamo urgente de Justicia para Paulina Lebbos, tiene que haber una decisión política consensuada de parte del gobierno nacional para destituir con el voto de las próximas elecciones al gobernador José Alperovich.

Entonces el complejo y persistente encubrimiento de la muerte de Paulina, tendrá la Justicia merecida.
Así sucedió con el caso de María Soledad en Catamarca. El entonces presidente Menem decidió que el gobierno de Ramón Saadi debía dejar el lugar al menemismo.
Catamarca decidió por el Frente Cívico Social; y María Soledad pudo descansar en Paz.

El 11 de marzo se cumplen siete años de la aparición sin vida de Paulina Lebbos.
La Sociedad Argentina, incluyendo especialmente a los tucumanos, pidamos a la señora Presidenta dé su voto con decisión política para el esclarecimiento del caso Paulina Lebbos.
No hay otro camino.

Es hora que limpie su Gobierno de quienes se lo ensucian con corrupción.
Que el Dios de todos, Padre de Verdad y Justicia nos bendiga con el esclarecimiento de la Muerte de Paulina".
* Equipo de Comunicación de la CTA