viernes, 12 de diciembre de 2014

Marchamos en defensa de los Derechos Humanos

Desde diferentes organismos de Derechos Humanos y otras organizaciones convocan a una marcha en repudio a la decisión de Casación de dejar en libertad a los represores condenados en la megacausa Jefatura II- Arsenales II. La macha partio a las 19 desde la Plaza Irigoyen  hasta Plaza Independencia.

Participaron referentes de la filial Tucumán de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, Fundación Memorias e Identidad del Tucumán, HIJOS, APDH, Asociación de Ex Presos Políticos de Tucumán, HIJOS, ANDHES, la CTA y el PTS.

Marta Rondoletto, de Memorias e Identidad del Tucumán, declaró que el fallo de la Cámara de Casación Penal de la Nación produce indignación. “Creemos que lejos de ser un derecho de estos asesinos son en realidad privilegios porque la inmensa mayoría de los presos comunes no les dan esa oportunidad. Queremos que se revise enteramente esta política de volverlos a sus casas hasta que el fallo esté firme cuando se trata de delitos de lesa humanidad. Estamos diciendo que esto está generando antecedentes para otros casos y otras causas no solo acá en Tucumán sino también en todo el país.”

Desde la Asociación de ex Presos Políticos de Tucumán también apuntaron en este sentido en relación al actual juicio del penal de Villa Urquiza. “Y cómo vamos con este antecedente, corremos el riesgo de que estos represores, genocidas, torturadores anden en sus casas, circulen libremente poniendo en riesgo a los mismos testigos inclusive a la población en general.”

Según dan cuenta los organismos de DDHH la megacausa implicó 13 meses de debate oral y público, 212 víctimas, 41 imputados, 400 testigos orales y 400 testigos incorporados por lectura, 150 legajos de la CONADEP y 10.000 fojas. Como contracara, de los 41 imputados solo fueron condenados 37, siendo absueltos entre ellos el cura José Eloy Mijalchiyk y el escribano Juan Carlos Benedicto. De los 37 condenados, solo 4 recibieron cadena perpetua.

Rondoletto además remarcó que la sentencia ya había sido insatisfactoria “Los juicios van saliendo por las luchas populares. Estamos absolutamente disconformes con las condenas. Son una condena que no reflejan lo que se pudo probar en el juicio, el aceitadísimo sistema de persecución, de represión de tortura de muerte y luego ocultamiento de todos esos delitos”. Remarcó que las condenas que recibieron los integrantes del aparato de inteligencia fueron muy leves. “El aparato que fue juzgado fue que se implementó desde 1975, luego en 1976 en el resto el país. Creemos que muchos de los miembros de esos aparatos de inteligencia, “la mano de obra desocupada”, siguen activos, quizás no en el aparato actual. Pero el modelo, y eso se lo ve claramente a nivel de las fuerzas policiales sobre todo, estas prácticas de fichada de gente, persecución, tortura, y de muerte por gatillo fácil están dentro del aparato policial.”