lunes, 17 de julio de 2017

La CTA Autónoma repudia la condena a prisión infundada al ex presidente Luiz Ignacio Lula da Silva

Desde la CTA Autónoma nos genera profunda tristeza e indignación conocer la noticia de la condena infundada a Lula da Silva a 9 años y medio de prisión.

La acusación de coimas, que no ha arrojado pruebas fehacientes sobre él, demuestra que no es más que una jugada política de parte de un sector del poder judicial que en alianza con la oposición política y de grupos concentrados de comunicación masiva echa mano de todas las herramientas al alcance de su mano para deslegitimar la imagen de aquella figura que encabeza las encuestas para las próximas elecciones presidenciales y así alejar del horizonte a cualquier opción política progresista que se oponga al ilegítimo gobierno de Michel Temer.

Este es un punto cúlmine de una campaña más amplia y que se sucede ya desde hace varios meses, desde asumido el cargo de primera mandataria por parte de Dilma Rousseff. Tal como sucedió con la ex mandataria, la imagen de Lula da Silva fue manchada y acusada hasta el hartazgo por corrupción por los medios masivos de comunicación que no se sienten cómodos con su orientación política, demostrando una animadversión desigual respecto al resto del arco político.

Ver sentenciado a Lula por una causa de corrupción no comprobada revela la intencionalidad política de la decisión arbitraria tomada en primera instancia por el Juez Moro. Entendemos que esta sentencia se basa exclusivamente en las delaciones premiadas brindadas por criminales confesos, mostrando la ausencia de pruebas que justifiquen la condena apegándose a las leyes brasileñas.

Este proceso de persecución hacia el Partido de los Trabajadores, Dilma y Lula principalmente acaba por ser un ataque a la democracia y sus garantías fundamentales, en tanto que la marginación de los adversarios políticos de manera ilegal es la única garantía que posee la alianza entre políticos de derecha, empresarios y jueces en Brasil para desplegar este proyecto regresivo hacia el pueblo brasileño, basado en el recorte de derechos sociales, el ataque a los derechos de los trabajadores y sus organizaciones, así como el recorte del gasto público principalmente orientado a eduación y salud.

Tal como lo hicimos anteriormente, renovamos nuestro rechazo al ilegítimo gobierno de Michel Temer, surgido de un golpe contra la ex mandataria Dilma Rousseff. Del mismo modo también, repudiamos la nefasta reforma aprobada que permite las tercerizaciones irrestrictas en el sector público y privado en Brasil, la reforma del trabajo, como así la reforma previsional aún en tratamiento, en tanto que todas ellas forman parte de un disciplinamiento hacia el pueblo brasileño por la vía de un ataque frontal a los derechos de los trabajadores y a su capacidad de organizarse para defenderlos.

Por ello, resulta indispensable aunar los esfuerzos de todo el pueblo brasileño para repudiar en las calles al gobierno de Temer, sus aliados y sus reformas, dejando en claro una vez más que no será posible pasar por encima de la voluntad de los y las trabajadores y trabajadoras brasileños y brasileñas. Nos unimos al grito de ¡Fora Temer! ¡Diretas já! ¡Nenhum direito a menos!