La juventud de la CTAA Tucumán presentó un documento sobre el flagelo del paco en la Sec. de Adicciones

El Secretario de la Juventud de la CTA Autónoma Tucumán (CTAAT), Alejandro Gómez junto a militantantes, fueron recibidos por el Secretario de Adicciones de la provincia, Matías Tolosa, para abordar el flagelo del PACO. La CTAAT dejó un documento de su postura sobre el tema y se acordó trabajar en conjunto.  

Documento de la Juventud de la CTA Autónoma Tucumán: Ni un pibe menos

La pasta base o paco se convirtió en la droga más peligrosa, su grado de adicción y su bajo costo llevó a un consumo masivo que está arruinando familias y perjudicando a la sociedad en su conjunto.

Si bien es un flagelo que lleva muchos años, en este último tiempo se intensificó producto de que las políticas neoliberales impulsaron el crecimiento de la pobreza y la indigencia, esto provocó que muchos de los que perdieron su fuente laboral optaran por el narcomenudeo, el comercio de una droga fácil de conseguir y que sale como pan caliente.

Al aumentar la oferta, crece la demanda, en los barrios periféricos existen varios “dealers” por cuadra. Entonces los pibes al tener escasas oportunidades para insertarse en el sistema,  encentrándose abandonados por el estado,  recurren a sustancias psicoactivas para transformar su realidad, y así escapar del sufrimiento. En este sentido encuentran en el paco un escape.

La pasta base es económica y con un “pegue” instantáneo; pero muchos no saben lo que realmente están consumiendo, otros no pueden manejarla y al ser tan grande el grado de adicción hacen lo que sea para seguir consumiendo. Salen a robar, o toman cosas de sus propios hogares para conseguir una dosis más. En otros casos los adictos son tomados como soldados de ciertos sectores mafiosos, que a cambio de X número de “papeles”, les piden acciones ilícitas o inmorales, como ser apretar a alguien, pegar o hasta matar y en el caso de las mujeres prostituirse.

Sin embargo esto no debe confundir, el adicto al paco no es un delincuente, sino un enfermo al cual la abstinencia los lleva a tomar decisiones fuera de su juicio. Estas personas necesitan contención, ayuda para salir de esa dura situación. El Estado debería tomar cartas en el asunto, involucrarse de lleno, y más allá de adoptar políticas de seguridad en contra el narcotráfico, se tiene que hacer cargo de estos enfermos, debe hacerse cargo de esta problemática como una cuestión de salud pública.

Por eso desde la Juventud de la CTA Autónoma Tucumán, consideramos que es menester la creación de un centro de rehabilitación público, gratuito, interdisciplinario, de gran capacidad para albergar a miles de jóvenes que sufren este flagelo. Un lugar donde además de rehabilitarse, puedan explotar sus capacidades, un sitio donde se les brinde la posibilidad de practicar deportes, de educarse, donde puedan formarse un oficio a través de talleres. Un espacio de contención para insertarlos en la sociedad para que puedan demostrar a la sociedad y así mismos que pueden ser mejores personas.